ver,oir,callar

Evidencias,… pero de otro tipo.

En la entrada anterior comenté los resultados obtenidos por el alumnado de 1º de ESO con el que comparto aprendizajes en un examen común después de haber desarrollado un proyecto de aprendizaje. Intentaba mostrar que esos datos pueden ser una evidencia de un tipo diferente de aprendizaje alejado del tradicional y más extendido y compartí la entrada en varias redes y también en el grupo de Facebook de Profesores de Secundaria. Y, con ello, he descubierto más evidencias. De otro tipo, que demuestran lo arraigados que están ciertos hábitos y prejuicios en muchos docentes de secundaria. Os dejo los comentarios realizados en ese grupo y mis comentarios sobre algunos de los aspectos mencionados en los mismos.

Me vas a perdonar pero, sin entrar a valorar si las metodologías que propones son mejores o peores, esto no son evidencias, es simplemente una recogida de datos sobre lo que ocurre en un caso concreto.
Evidencias serían si esta recopilación de datos se hubiera hecho seleccionando una muestra representativa de alumnos, utilizando un grupo de control y realizando el tratamiento estadístico mediante doble o triple ciego. Lo que expones aquí puede ser más o menos interesante, pero no es una evidencia.

Tiene, sin duda ninguna, razón; no son evidencias científicas, son datos aislados, pero si no reconocemos los datos concretos no habrá nunca evidencias y eso es a lo mejor lo que se pretende, que no las haya, que no se sepan, desprestigiar los datos que se van teniendo con la excusa “científica” de que son aislados. Pero creo que el asunto no es si son datos o evidencias, sino que el alumnado ha demostrado que se puede aprender de otra manera que es lo que no interesa que se difunda para ir demostrando que otros aprendizajes, otra evaluación y otras metodologías son posibles.

Efectivamente. Por no hablar de qué materia o aprendizajes se está hablando etc etc. La lástima es que no haya pruebas externas objetivas que permitan un diagnóstico veraz. Lo demás son experiencias particulares. La mía cuando me llegan alumnos de 1ª que han trabajado por proyectos ha sido nefasta hasta el momento con alumnos que apenas han trabajado el currículo y una ausencia de conocimientos casi total.

Volvemos a la necesidad de pruebas, exámenes, un instrumento tradicional y basado sólo en conocimientos memorísticos para valorar aprendizajes competenciales y duraderos y además se consideran las experiencias como algo aislado y mal hecho. Lamentablemente, creo que hay mucho desconocimiento y mucho tópico encerrado en este comentario.

Mi experiencia personal: mis hijos están en infantil, 3 y 5 años, y están trabajando por proyectos desde la guardería. Creo que para estas edades es una metodología magnífica, porque centra su atención y su curiosidad en algo concreto durante un periodo largo de tiempo y favorece mucho el aprendizaje por repetición, que es la forma que tienen de aprender tan pequeños. Sin embargo tiene el inconveniente de que sólo aprenden acerca de lo que tratan en el proyecto y nada más. Por ejemplo, mi hijo mayor ea ahora mismo un experto en la prehistoria, pero no sabe prácticamente nada más de historia. Eso en infantil no es un problema, porque en mi opinión aún no le toca centrarse en contenidos y lo que hace es una “gimnasia” estupenda para su cerebro, pero si en sexto de primaria se llevasen un trimestre con la prehistoria ya me diréis qué narices iba a aprender del resto de la materia.

Mi experiencia : una pérdida  de tiempo que baja los contenidos al minimo y crea unas lagunas tremendas.Cada año así  sipone perder conocimientos. Cuando se enfrenten a una enseñanza  ” normalizada” no saben trabajar.Todo esto lleva a la enseñanza ” que tenemos”, una auténtica. .. Mejor me lo callo.

Mis alumnos me dicen que en 6º no pasaron del tema 1. Siempre les escucho con mucho escepticismo pero luego hay docentes que defienden dedicar un trimestre a fabricar pan y claro….

Lo que no debe tolerarse desde los primeros años de primaria es el “no hacer nada” (que cuando yo estudiaba era impensable).

Seguimos con tópicos. Para algunos, que realmente creo que no saben lo que es ABP, esta metodología es sólo para ciertas edades, necesita mucho tiempo y no se dan todos los contenidos. Bueno, y la última es de órdago. Primero, demuestra un desprecio al trabajo de los compañeros de primaria y segundo, que parece que el tiempo no cambia y que habría que seguir haciendo lo de siempre. Aunque, según parece, esa Arcadia feliz que se añora por este tipo de docentes ya no existe y no va a volver.

Y ahora viene algo tan molesto que es eso de la evaluación, de las competencias, de esas cosas que lo han complicado todo tanto. Por dios, con lo fácil que era poner un examen y aquí paz y después gloria.

Qué alivio ver, o leer, que más compañeros piensan como yo. Estoy haciendo un curso de evaluar por competencias, y la ponente está centrada en explicar los proyectos. Le comento que quiero cambiar mi sistema de evaluación (eliminando lo de los porcentajes), aprender a hacer udis, aplicar los estándares…. pero con mi metodología tradicional, y me dice que no, que haga proyectos.
No me gusta esa manera de dar clase y no quiero hacer proyectos.

Evaluar por competencias a nivel nacional es una estupidez. Tienen sentido para comparar países porque, obviamente, hay materias como las humanidades que son diferentes en los distintos lugares.Si estamos enseñando al alumno los fluidos no hay que evaluar ninguna competencia sino si ha aprendido lo exigible en ese tema.

Y añado otra pregunta, se puede evaluar por competencias, con estándares y rúbricas, utilizando udis, sin hacer proyectos??

En fin, poco que comentar. Sus propias palabras nos muestran con crudeza la realidad de un alto porcentaje del profesorado de secundaria y nos explican de manera muy clara por qué no avanzamos en las metodologías activas en estos niveles.

Los proyectos me parecen excelente como añadido. Un desastre como sustitutivo.

No digo que sea exclusivo por proyectos, pero creo que puede ser una buena alternativa para los chicos que no quieren hacer nada. Por supuesto sin cerrar las puertas al método tradicional, que para quien quiera llegar más lejos, es más potente.

Y seguimos con más tópicos: proyectos como añadido, es decir, como un estorbo para terminar el programa, digo el libro de texto, y que el aprendizaje tradicional es más potente. Que le pregunten a los alumnos diez días después de un examen, a ver si es más potente o no.

Y, para finalizar, algunas opiniones que dan bastante miedo, pero que, por desgracia, es algo que piensan muchos docentes de secundaria

Yo trabajo casi siempre en compensatoria-) y entiendo lo que dices pero la solución no es impedir que los alumnos que podrían hacer algo (que los hay aunque muchos se van “deseducando” dado el ambiente) lo hagan.Si el alumno no trabaja y/o no se comporta debería salir de los centros y recibir atención a sus problemas donde corresponda.

La solución es excluir, perfecto.

No debe coartarse el progreso del alumno por su contexto.Y a los niños se les debe obligar y estructurar; sus intereses son poco relevantes.Tampoco creo que alguien no deba tener una cultura general aunque no vaya a ir a la universidad.

Pues. sí, pone eso. Parece que los intereses del alumnado son poco relevantes. Gran frase, que denota, junto con la anterior opinión, un planteamiento exclusivista, tradicional y paternalista de la educación,

De lo anterior y de mi experiencia y mi contacto con docentes que piensan de esta forma, quisiera añadir las siguientes conclusiones:

  • Entre el profesorado de secundaria hay un rechazo mayoritario al trabajo por proyectos debido a la obsesión por lo contenidos, pero a los de los libros, no a los del currículo.
  • Entre el profesorado de secundaria, para desprestigiar cualquier intento de cambio, se ha instalado el discurso del tópico, lo que demuestra cierto, o mucho, desconocimiento de qué es el ABP y qué beneficios aporta al a aprendizaje del alumnado.
  • Entre el profesorado de secundaria están muy arraigados ciertos hábitos “didácticos” y de evaluación que son casi inamovibles. Y todo lo demás estorba y complica algo que “antes” era tan sencillo.

Pero, seguimos. Las evidencias, o datos, al parecer, me siguen diciendo que el camino de las metodologías activas es el más adecuado para el aprendizaje del alumnado y como ese es mi objetivo como docente, pues eso.

¿Qué opinías? Os espero en los comentarios.

AUTOR

Manuel Jesús Fernández

Todos los relatos por: Manuel Jesús Fernández
2 comentarios
  • Miquel
    RESPONDER

    Hola, Soy Miquel y en nuestra escuela llevamos trabajando por proyectos en Secundària durante tres años.
    Cuando empezamos, nos propusimos como uno de los objectivos, encontrar evidencias sobre los efectos del ABP en nuestros alumnos. Después de tres años te puedo decir que es imposible por los sigüientes motivos:

    1. Es muy complejo para una única escuela.
    Para que el estudio fuera fiable hace falta una muestra grande con grupos control, lo que amplia el estudia a mas de una escuela y a mas de dos. Lo que implique que alguien coordine y prepare un estudio, se plantee hipòtesis, prepare pruebas, mediciones, anàlisis de datos, y elabore conclusiones a partir de estos. Vamos, que el estudio adquiere dimensiones de tesis doctoral.

    2. Cuando uno empieza a implantar ABP se enfrenta a un reto titànico que implica salirse de la zona de comfort:
    a. Programando proyectos coordinàndote con compañeros para cubrir el currículo de matèrias que no tienen asignación horaria.
    b. Trabajando la autonomía de los alumnos mediante portfolios.
    c. Haciendo dinámicas de aprendizaje cooperativo con las que los alumnos no están familiarizados.
    d. Evaluando por competencias a partir de rúbricas.
    e. Y haciendo difusión de los productos finales de los alumnos.

    Mientras haces esto por primera vez en tu vida, tienes a los padres que les da el yuyu llamando a dirección pidièndote las programaciones curriculares, cosa que no han pedido nunca
    y de vez en cuando a los compañeros de batalla y a uno mismo perdidos sin saber por dónde tirar.

    En medio de este panorama ahora vas y ademàs haces un estudio serio y riguroso para ver si hay algún tipo de evidencias trabajando en ABP. Pues eso, imposible.

    Entonces ahora me pregunto yo, dónde están los estudios que demuestran evidencias de aprendizaje basado en libros de texto ?. Por què tenemos que justificar el ABP a partir de evidencias rigurosas, cuando el aprendizaje siguiendo el libro de texto tampoco las tiene ?.

    La experiencia de mi claustro durante estos tres años es la siguiente: Vemos que cada vez la calidad de los productos finales de los alumnos es cada vez mayor, así como la capacidad que tienen de trabajar en equipo. Los alumnos son capaces de hacer mejores producciones en menor tiempo.

    Esto no dejaría de ser una impresión personal y no una evidencia, pero resulta que sí que hay estudios que corroboran este hecho. La eficacia del ABP aumenta con el tiempo. Resulta que en un estudio hecho en EEUU, las escuelas que hacen ABP, obtienen resultados mejores en lengua y Mates que en otras en un 44 % a los 4 años de implantarlo. Este porcentaje se dispara a un 85 % cuando la escuela lleva entre 4 y 9 años y del 100 % a las escuelas que llevan mas de 10 años haciendo ABP. Aquí el enlace.

    http://eldiariodelaeducacion.com/blog/2016/11/09/la-eficacia-del-apredizaje-basado-proyectos-abp-aumenta-tiempo/

    En definitiva, cuanto mas tiempo lo haces , mejor te sale y mejores resultados tienen en lengua y mates respecto a escuelas con aprendizaje usual. Así que sí que hay evidencias y estas son espectaculares. Pero ademàs de eso, hacer ABP en clase es una de las experiencias mas apasionantes y enriquecedoras que como docente he hecho desde que soy maestro. y eso si que es una evidencia !

Dejar una Respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.